Huesos carnosos de iniciación para perros, gatos y hurones, ya que son muy fáciles de comer. Ideales como entretenimiento y limpieza bucal.
Todos los perros y gatos están preparados para roer y digerir huesos, es lo que han hecho toda la vida cuando han estado en libertad.
Son capaces de triturar el material óseo y posteriormente, un estómago más ácido que el de los humanos es capaz de descomponer los pedazos de hueso y sacar de este material las proteínas de colágeno.
Lo primero y más importante es deciros que los huesos hay que darlos crudos. Darle un hueso cocinado a un perro o gato es muy peligroso porque han perdido parte de su humedad y se hacen más duros y complejos de digerir para un perro, además pueden astillarse y crear lesiones.
Si quieres saber más sobre huesos carnosos y huesos recreativos puedes leer nuestro artículo:
¿los perros pueden comer huesos?
Recomendamos dar los snacks bajo supervisión.
Composición
100 % cuellos de pollo
Componentes analíticos
Proteína bruta: 54,9%
Grasa bruta: 22,5%