¿La comida de tu perro se cocina dentro del plástico? Una pregunta que casi nadie se hace
Cuando elegimos la comida para nuestro perro solemos fijarnos en la composición: porcentaje de carne, verduras, proteínas, cereales…
Pero hay una pregunta igual de importante que pocas personas se hacen:
¿Dónde y cómo se ha elaborado ese alimento?
El envase también forma parte del proceso
Muchos alimentos húmedos para mascotas (latas, tarrinas y bolsas tipo pouch) se introducen ya en su envase y posteriormente se someten a un proceso de esterilización mediante altas temperaturas para garantizar su conservación.
Este sistema es completamente habitual en la industria alimentaria y está diseñado para cumplir la normativa de seguridad alimentaria.
Sin embargo, en los últimos años la comunidad científica ha comenzado a estudiar con más profundidad qué ocurre cuando determinados materiales plásticos permanecen en contacto con alimentos durante procesos térmicos intensos.
¿Qué son los microplásticos?
Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de menos de 5 mm que hoy se encuentran prácticamente en cualquier lugar: océanos, aire, agua potable e incluso en algunos alimentos.
Además de los microplásticos, algunos estudios investigan la posible migración de otras sustancias procedentes de materiales plásticos hacia los alimentos en determinadas condiciones de temperatura, tiempo y tipo de alimento.
Aunque todavía se sigue investigando cuál puede ser su impacto real sobre la salud, el interés científico en este campo no deja de crecer.
¿Qué ocurre con la comida deshidratada?
La elaboración de la comida natural deshidratada es completamente diferente.
Los ingredientes se preparan y se deshidratan antes de introducirlos en el envase.
Es decir:
- El alimento no necesita cocinarse dentro de una bolsa de plástico.
- El producto se conserva gracias a la eliminación del agua, no mediante esterilización del envase.
- No necesita cadena de frío.
- Mantiene gran parte de sus propiedades nutricionales gracias a la deshidratación a baja temperatura.
En otras palabras, el envase sirve únicamente para proteger el alimento durante su almacenamiento y transporte.
Además las bolsas que utilizamos para enviaros la comida de vuestros compañeros peludos, son 100% reciclables. No tienen que separar capas de plástico para reciclar por lo que son mucho más eficientes a la hora de poderles dar un segundo uso.
Un enfoque diferente
En Naturalwil creemos que la calidad no depende únicamente de utilizar buenos ingredientes.
También importa cómo se elaboran.
Por eso apostamos por ingredientes naturales, una deshidratación suave y procesos pensados para conservar los alimentos de la forma más natural posible.
Porque alimentar bien no consiste solo en mirar la etiqueta.
También consiste en conocer el camino que ha recorrido ese alimento hasta llegar al comedero.